
El Teatro Municipal Núria Espert es uno de los edificios modernos más emblemáticos de Sant Andreu de la Barca. Su ubicación en un cruce muy importante de la ciudad (vía de l'Esport-avenida Constitució) hacía que el espacio fuera merecedor de una construcción destacable.
Para más información, especialmente la programación, podéis ir a la pàgina web del Teatre.
Hace unos años el espacio estaba ocupado por la denominada Sala Polivalente, un edificio que había quedado totalmente obsoleto para responder a la demanda social de una población en crecimiento.
Desde el mismo proyecto (del año 2004) había la voluntad de que el nuevo Teatro Municipal fuera un motivo de identidad.
El edificio del Teatro Municipal constituye una potente rótula urbana con las siguientes funciones: redefinir la plaza Federico García Lorca, ampliándola y convirtiéndola en la plataforma central del barrio y acceso al Teatro, integrar el eje del Parque Central, los jardines Montserrat Roig y la plaza de Catalunya, utilizando la torre-caja escénica como hito referente de este eje verde y de peatones, englobar el acceso al parking del Mercado con el acceso de servicio y de material escenográfico evitando cualquier condición residual, y, por último, crear una buena entrega con el edificio del Mercado.
Los accesos de público, en rampa, en el Teatro Municipal, en su anfiteatro y en la sala pequeña, además de optimizar la accesibilidad, multiplican los espacios de descanso y la relación entre el interior y los jardines Montserrat Roig, que pasan a formar parte del nuevo equipamiento con un pequeño anfiteatro al aire libre.
Este procedimiento de crear volumetrías de escalera decreciente hasta llegar a las plataformas de jardín, tiene la correspondiente correlación con la gran marquesina de células fotovoltaicas que protegen el acceso de público, cubre la cafetería que da a la plaza y hace la entrega necesaria con el porche del Mercado.
En el aspecto funcional, la estratificación del programa en alzada, favorece las circulaciones, tanto privadas como públicas, hace más versátiles los espacios del foso, almacén y talleres, y da una buena solución espacial a la subdivisión de la sala grande para 200 espectadores.
Morfológicamente, la torre-caja escénica se distingue del resto de los volúmenes al estar revestida de un material que trasluce la luz interior y será visible desde el eje del Llobregat, sobre el fondo recortado de las montañas que coronan la ciudad.