No hace mucho tiempo, el gobierno municipal de Sant Andreu de la Barca propuso y aprobó una medida destinada a fomentar que las empresas del municipio contraten a personas desempleadas de la propia localidad.
Desde nuestro grupo, apoyamos esta iniciativa por considerarla coherente y alineada con nuestra línea política: priorizar a los vecinos del municipio, apostar por “los nuestros” y fortalecer el tejido social y económico local.
Sin embargo, esta decisión pone en evidencia una preocupante incoherencia por parte del propio gobierno municipal. Resulta difícil entender por qué este principio, que compartimos y defendemos, se aplica únicamente en el ámbito del empleo y no se extiende al resto de políticas públicas. ¿Por qué limitar esta lógica solo a una medida concreta? ¿Por qué no aplicarla también en el conjunto de ayudas sociales, subvenciones y demás acciones municipales?
Da la sensación de que este tipo de propuestas responden más a la necesidad de cubrir el expediente que a una verdadera convicción política. Apostar por los vecinos no puede ser una estrategia puntual ni selectiva; debe ser un criterio transversal que guíe todas las decisiones del consistorio.
Por ello, instamos al gobierno municipal a actuar con coherencia y a extender este principio a todos los ámbitos de acción municipal, especialmente en lo que respecta a las ayudas sociales de cualquier tipo. Si creemos de verdad en priorizar a nuestra gente, debemos hacerlo sin excepciones ni medias tintas.
Solo así se podrá construir una política municipal sólida, justa y creíble.